
Entristecido por la pérdida de su hijo, Don Aníbal comenta que siempre hacía las cosas por pasión, su carrera de Medicina, el futbol americano, sus amigos. Su pasión era estudiar, era disciplinado y cumplidor, sabía muy bien lo que quería, "De no habérsele atravesado la muerte, estoy seguro de que hubiera sido un excelente médico".
Aníbal no renegaba por las cosas y nunca dio problemas a su familia, incluso se convirtió en el ejemplo de sus hermanos menores, Omar, de 15 años y Yolanda, de 17. "Era vago, pero siempre muy centrado".
"Me quedo con mucho dolor por su pérdida, pero estoy contento con él", comenta entristecido, pues sabe que siempre dio a su hijo lo que necesitaba y agregó: "Estoy satisfecho por lo que en su corta vida pudo realizar."
Extracto de El Heraldo de Chihuahua
1 comentario:
Anibal... te voy a extrañar un chingon, cabron!
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